Nena, pronto cumpliré los treinta,
ningún sueño se ha cumplido
pero sigo aún en mis trece.
Nena, sigo siendo aquel niño
que se fuga de la escuela
para escribirte algún poema.
Nena, por qué damos por perdido
el tesoro no escondido.
Pienso que nuestro delito
es no haberlo cometido.
Nena, la palabra es el abrigo.
Sabes que nunca me explico,
y más si estoy muy convencido.
Nena, cuántas letras se me olvidan
por pensar que nuestra vida
se compra en escaparates.
Nena, por qué damos por perdido
el tesoro no escondido.
Pienso que nuestro delito
es no haberlo cometido.
Luz en mi sombra.
Mar en mi oído.
Diez en mis notas.
Amor tu apellido.
Soy ese ángel prohibido
que dice lo que digo,
tú eres mar y nudo,
yo seré tu escudo.
Tú que deseas suerte.
Yo que juego a la muerte
si tú me das la espalda.