El boca a boca de los ahogados

Las horas, ajenas, seguían pasando...
tímidamente miraban su reloj...
no llegaba el tren del beso ansiado...
cobardes que no escuchan su corazón...

Inseguro cogió su mano...
se puso nerviosa...estaba temblando...
hasta sus dudas juntos viajaron...
y no regresaron.

Con rumbo contrario soñaban regresar

y besar sus labios...él miró hacia atrás

gritó: te amo amor...

pero ella no le oyó.

Con un te quiero en la boca
y el alma donde murió,
con la vergüenza en las rocas
donde ahora toman el sol.
Ella con el alma rota

no sabe bien qué ocurrió,
mientras él rompe las olas
pensando por qué no oyó.
Lo que pudo ser y nunca fue, lo que pudieron haber tenido...

En la distancia miran la misma luna
con ningún sello de amor para recordar...
ahora imaginan, ya sin sus dudas,

sueñan que en aquel mar...

Con rumbo contrario, tesoros que encontrar,
el mapa eran sus labios...él miró hacia atrás
gritó: te amo amor
y ella se giró...

Con un te quiero en la boca
y el alma donde murió
retrocediendo unas horas
en el reloj del amor...
Las cartas desde tan lejos
añoran besos, calor,

que quede escrito el deseo...

que no termine ese adiós...

Lo que pudo ser y nunca fue, lo que pudieron haber tenido...

Y el sol y la luna
juegan al escondite otra vez
y tú y yo

bajo el vestido del ayer,

muy lejos...tan lejos que hubo
un delirio de amor,
una dulce visión,
espejismos del corazón.

Una estrella fugaz,
una ola sin mar,
una mentira de verdad.

Un asunto de dos con su imaginación,

ahora empieza lo que acabó.

Qué faro guía sus ojos cerrados?

Con alas de cartón sobre sus manos,

el último deseo de un ahorcado,

el beso que yo siempre te he robado,

el boca a boca de los ahogados.



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