Érase
otra vez otro cuento parecido,
un verano incomprobable,
un beso que no cito
y la arena que me sigue a todas partes.
Érase
otra vez un saber que nada tengo
con un sentir que algo he perdido,
un anuncio de pañuelos
resumiendo los suspiros.
Y
esperar a que la suerte venga
por aquí a visitarnos
y en la cárcel del no verte
denuncio a Dios por malos tratos.
Érase otra vez contagiar de rechazo lo arriesgado,
el temor de entenderme solo en lo vivido
y el derretir sin probar de los helados.
Érase
otra vez un colorín muy colorado,
un te quiero enmudecido
y un pajarito que me ha dicho
que a ti también te lo ha contado.