Quizás
me duelan tus miradas,
quizás no vayan tras de mi...
quizás ya no despiertes en mi hombro,
sólo espero poder dormir.
Tal
vez mañana no te encuentre,
tal vez ya esté muerto al conseguir
olvidar cómo eran tus caricias...
olvidarte a ti,
que tan solo miro hacia el fin,
que sin ti me olvido de vivir.
Podrás
nunca olvidarme
o podrás en un futuro de ilusión
abrazarte al hombre que nunca seré yo.
Mientras
tanto caminaré hacia tu portal
desviándome por el ayer.
Quizás
no leas mis cartas
o quizás envíes mi dirección a la muerte
diciéndome que todo acabó.
No
daré por robada tu belleza,
moriré si es preciso mi princesa
por besar tus labios otra vez.
Que
yo en tu ausencia ya no existo,
mírame, tus labios son mi destino,
que yo sólo me rindo ante tu piel.
Desnúdame
despacio,
quiero recordar la primera vez,
y morir allá dónde tú digas
y amar allí dónde tú estés.