Ya
sé que no es muy legal
que escriba esta canción para engañarte.
Y bien te preguntarás;
¿hasta dónde Diego querrá llevarme?
No
quiero parecer vulgar
y mucho menos dármelas de poeta.
Ten cuidado con Cupido
no sea que estés conmigo
y te lance alguna flecha.
Rubia,
respuesta a mi locura,
déjame inventar una constelación u otro planeta,
que esta es la canción que nunca nunca te dedico,
no me hagas beber demasiado,
tú ya sabes lo que digo.
Rubia,
no me acostumbres a dos besos
no sea que un buen día un mal deseo
me haga entregarte un tercero...
Rubia,
a tu lado me siento más bueno,
hasta nos da por jugar al juego
de a ver quién se hecha más de menos...
y siempre gano yo.
No
quiero firmar la paz,
no me has vencido, aún no me has besado,
¿de qué nos sirve un papel?,
si lo que quiero es firmar en tus labios.
No
quiero parecer vulgar
y mucho menos que pases de moda.
Tanto quiero que me quieras
que si tus párpados se cierran
sea por besar mi boca
sea por soñar mis notas.
Rubia,
pregunta a mi cordura,
yo no quiero jugar a ganarte dejando que ganes
porque tú me haces sentir un enano gigante,
un millonario sin céntimo ahorrado,
vuelvo a verte y algo nace.
Rubia,
a tu lado me siento más bueno,
hasta nos da por jugar al juego
de a ver quién se hecha más de menos...
y siempre gano yo.
No
quiero parecer vulgar
y mucho menos dármelas de poeta.
Ten cuidado con Cupido
que si no quieres conmigo
aún le quedan muchas flechas...